Flor: Yo soy mitómana de los encendedores. (????, muchos signos de interrogante por cortesía mía)
Marta: (Completamente extrañada, no es para menos) ¿Qué? ¿Le mentís a los encendedores?
F: No, me los quedo sin querer.
M: (Desternillandose de risa e incredulidad) Cleptónama, no mitómana. Eso es cleptomanía.
A todo esto, Florencia no sabía donde meterse. La queremos igual.
Para cerrar, un broche de oro, como para no dejarlo en el tintero. Otra amiga, Jimena, nos brinda una experiencia (de cualquier tipo pero no cercana por suerte) durante la feria del libro en que trabajó en Prometeo Libros. Viene un hombre y le pide "El Principito" de Maquiavelo. WTFFFFF???? Lo peor, es que cuando lo quiso desasnar de su brutez animalosa, el tipo porfiaba en que ese era el libro y que existía. Seguro que otro día quiso "El Principe" de Saint Exupery, comentado por Chaparrón Bonaparte. O en principio, buscaba la versión de "El principe" para dummies. Seguro que le hacía falta a este socotroco. ¿No será una versión infantil de "El Principe" que nosotros desconocemos? I dont think so, buddy. ¿Que le podemos decir? Si, eso, que es una bruta bestia y necia.
QuE Hiiiiiijo de...!


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