La segunda viene de la mano de Matías. Hace poco él atendió a un hombre, que yo denominaría "Ruta de campo" por ser oscuro y las pocas luces. El hombre algo falto de lumbreras le pidió un diccionario. Hasta ahí nada mal, pero lo miraba de arriba de abajo, como hace poco me pasó con una mujer. Bueh, se lo pide de abrir, lo abre y el tipo exclama:
-Ah, que bueno, está ordenado alfabeticamente!-
Queeeeee?!?!?!?! Silencio sepulcral luego de esto. Un minuto de silencio para un cerebro que está muerto. ¿Como esperaba este sujeto que estuviera ordenado? Me parece que el desorden está en su craneo. Algo anda mal allí.
La tercera no es estrictamente una animalada, pero el límite es muy subjetivo. Viene una mujer y le pregunta a Leti:
-¿Tenés Cien años de soledad de García?-
La respuesta fue negativa, lo habían pedido ya siete veces a ese libro. Y no es que lo malo esté en que dijo el apellido incompleto, aunque es vergonzoso pedir por un autor y no saberlo decir correctamente. La cuestión es que ahora que falleció el escritor, te lo piden casi una docena de veces al día, el mismo libro. Como si no hubiera escrito otro. Y lo peor es la morbosidad con que se acuerdan ahora que murió que ese autor existía. Y lo digo no siendo para nada fan de García Marquez. Pero es que tanta boludez satura. De repente, se acordaron cuando murió y algún "pseudo forjador de opinión mediático", leáse periodista, les mencionó ese libro y ahora una masa bruta y cualunque sale en pos del libro. Eso da que pensar sobre el cholulismo literario y la gilada. Un minuto de silencio por García Marquez, Eliseo Verón y por los cerebros de los que repiten sin comprender ni saber correctamente.
QuE Hiiiiiijo de...!


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