-"Bueno, yo ese libro que usted busca no lo tengo, si quiere siga buscando en ese stand de allá.-
Y si, otra no queda. En bien de la salud mental y emocional propia.
La última, me pasó en el parque una mañana. Tenía un chico joven, que seguramente era universitario, sino tenía la edad. El flaco estaba mirando libros tranquilamente, yo estaba en la compu quizá posteando, no recuerdo. Viene una mujer y me pide:
-Estudio en escarlata de Edgar Allan Poe. O Estudio en rojo puede ser también.-
Le intento aclarar de antemano que alguna información se la dieron mal. Porque lo más probable es que le hubieran anotado errado y ella sea solo una mera repitodora. A lo cual, si alguien cree que eso la disculpa, que piense de nuevo per favore. No quiere informarse correctamente y se va medio ofendida, pese a que estaba explicandole la confusión y quien era el verdadero autor. Con buenas maneras, quizá pareciendo una maestra de primaria a lo Jacinta Pichimagüida, le decía que era de Conan Doyle ese libro. Que es la primer novela de Sherlock Holmes. Aun así, se fue como si yo quisiera perderla de su objetivo o intentara venderle cualquier cosa. Se fue buscando "Estudio en rojo" de Edgar Allan Poe. Una de dos, o buscaba el cuento "La máscara de la muerte roja" de Poe o buscaba la edición de Azulejos de "Estudio en escarlata" de Conan Doyle.
Cuando la mujer se va, el chico que estaba mirando libros levanta la vista y me dice:
-Y pese a que se ofenda, estás en lo correcto.-
Nos quedamos charlando comentando el hecho, luego sobre algunos libros y se terminó llevando como ochenta pesos en libros de ciencia ficción. Es bueno que por lo menos alguien te reconozca que no estás loco, esperando que las personas quieran ver lo que es correcto o deseen salir de su error. Y que sea incorrecto, estar en el error y desear permanecer en él.
QuE Hiiiiiijo de...!


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